La seda solo debe entrar en la lavadora si su etiqueta admite ese tratamiento. El color, las costuras y los adornos pueden restringir una prenda aunque otra de seda sí sea lavable.
Antes de mojarla
Lee la instrucción del artículo y comprueba si prescribe cuidado profesional, lavado manual o máquina. No deduzcas la fibra por el brillo: satén describe una estructura de tejido y puede estar hecho con materiales distintos.
Revisa aplicaciones, costuras y zonas con manchas. Si la etiqueta o el producto requieren una prueba de estabilidad, sigue su método; no ensayes ácidos o álcalis para comprobar si destiñe. Una prenda excluida del lavado a máquina no queda protegida por introducirla en una malla.
Preparar el ciclo permitido
- Separa piezas con color o tratamiento incompatible y protege cierres que puedan enganchar.
- Usa el programa suave expresamente admitido por el manual para esa necesidad.
- Comprueba detergente y dosis para seda, incluyendo cualquier contenido de un dispensador automático.
- Utiliza una bolsa protectora si las instrucciones la contemplan, sin compactar.
- Retira la prenda con apoyo y completa el secado indicado, sin retorcer ni aplicar calor no autorizado.
Si persiste una mancha, no aumentes temperatura o contacto químico a ciegas. Algunas formulaciones con enzimas pueden no ser apropiadas: la compatibilidad debe estar declarada en el producto. Ante dudas sobre un acabado o una pieza de valor, consulta el cuidado profesional antes del primer lavado.
Si un acabado o una mancha deja dudas, resuélvelas antes de mojar la seda: el ciclo suave no compensa una incompatibilidad.
