Una bolsa puede contener piezas pequeñas y reducir enganches, siempre que el artículo ya admita lavado a máquina. Debe permitir que el agua circule y la prenda se mueva; no debe funcionar como un paquete comprimido.
Escoger la bolsa por la prenda
Revisa tamaño, tipo de malla y cierre. La prenda debe entrar sin forzarla y el cierre debe quedar asegurado como indica el fabricante, sin extremos expuestos que puedan enganchar. Una bolsa dañada o con costuras abiertas puede soltar su contenido durante el ciclo.
Los sujetadores y prendas pequeñas pueden necesitar protección diferente de un jersey. No agrupes todas las piezas de una colada en una sola bolsa solo porque entren físicamente.
Distribuir las bolsas dentro de la carga
- Prepara ganchos y cierres de la prenda según su etiqueta.
- Colócala con espacio suficiente y cierra la bolsa.
- Forma una carga compatible con el programa, evitando juntar varias bolsas densamente llenas.
- Al terminar, retira las prendas para el secado autorizado; no presupongas que la bolsa admite secadora.
Qué no cambia una malla
La bolsa no rebaja la temperatura real, no transforma el ciclo en lavado manual y no protege de cualquier blanqueador. Tampoco hace admisible calzado u otro objeto excluido por el aparato.
Una bolsa especializada en captura de microfibras persigue una función distinta y necesita instrucciones propias de carga, limpieza y eliminación del residuo. No atribuyas esa prestación a cualquier malla protectora.
Al vaciar la bolsa, comprueba también el estado de su malla y cierre antes de reutilizarla con otra prenda.
