Cuándo y cómo lavar alfombras pequeñas y felpudos

Una alfombra pequeña necesita autorización de su etiqueta y del equipo. El tamaño visible no basta: base antideslizante, peso, rigidez y retención de agua pueden excluirla.

Examinar ambas caras

Revisa tejido, respaldo, bordes y etiqueta. Si la base se agrieta o se desprende, el lavado puede liberar material; no continúes como si fuera suciedad superficial. Una pieza impermeable o rígida puede estar prohibida aunque tenga una marca de lavado.

El manual debe permitir ese artículo y su volumen. No fuerces una alfombrilla doblada para cerrar el tambor ni cuentes con una bolsa para evitar golpes.

Preparar una alfombra autorizada

  1. Retira arena, pelo y suciedad suelta de la forma que su fabricante permita antes de llevarla a la máquina.
  2. Comprueba que bordes y base siguen íntegros.
  3. Utiliza el programa, producto y distribución admitidos para la pieza.
  4. Completa extracción y secado según la etiqueta, sin aplicar calor a una base que lo excluya.

Si la máquina no consigue repartir el peso, pausa según el procedimiento previsto; no añadas lastres o repitas giros indefinidamente. La carga y distribución tienen límites por equipo.

Cuando debe quedar fuera

Una base que no permite salir al agua necesita la comprobación de materiales impermeables. Si no hay autorización o la alfombra está deteriorada, utiliza el cuidado alternativo indicado. El objetivo de quitar suciedad no justifica introducir un objeto que pueda dañarse o perjudicar al aparato.

Conserva la decisión de admisión aunque exista suciedad difícil: una base deteriorada o prohibida necesita otro cuidado.