La ropa interior no comparte un único cuidado: elásticos, aros, copas y adornos pueden exigir un tratamiento distinto de una prenda sencilla. La higiene necesaria debe ser compatible con esa construcción.
Separar por estructura
Lee la etiqueta de cada pieza. Un sujetador puede excluir la máquina aunque otras prendas íntimas admitan lavado normal. Revisa ganchos, aros sueltos y costuras abiertas; no laves una pieza que pueda liberar elementos rígidos.
Prepara cierres para evitar enganches y utiliza la bolsa protectora indicada, sin llenar varias piezas apretadas. Una bolsa no anula la prohibición de lavado a máquina.
Seleccionar la secuencia permitida
- Forma una carga con límites compatibles de color, tejido y suciedad.
- Utiliza detergente admitido, medido para la cantidad real.
- Selecciona programa, temperatura y extracción apropiados; no impongas una cifra térmica solo por tratarse de ropa interior.
- Retira y recoloca copas o tirantes sin estirar, y seca conforme a la etiqueta.
Cuando hay una necesidad adicional
La ropa menstrual reutilizable necesita atención a capas absorbentes y barreras. Si hay enfermedad o contaminación, sigue la pauta higiénica concreta, sin añadir desinfectante por rutina ni elevar el calor más allá de lo permitido.
Para molestias cutáneas, revisa formulación y aclarado mediante el cuidado de piel sensible. El olor perfumado no informa de la tolerancia ni del resultado higiénico.
Antes de guardar las prendas íntimas, revisa cierres y forma además del secado; una pieza dañada necesita atención antes de volver a lavarse.
