Cómo usar lavadoras de autoservicio o compartidas

Antes de usar una máquina compartida, lee sus instrucciones y comprueba si incluye detergente. Elige la carga por los límites del equipo y el cuidado textil, no por intentar aprovechar todo el tambor.

Preparar antes del pago

  1. Clasifica y transporta la ropa protegida, con etiquetas y necesidades especiales identificadas.
  2. Revisa el estado visible de puerta, tambor y dispensador sin desmontar ni aplicar limpiadores por iniciativa propia.
  3. Comprueba capacidad, programa y restricciones del operador.
  4. Confirma si el detergente está incluido, qué productos propios se admiten y cómo se dosifican.
  5. Carga, selecciona y paga en el orden indicado por la máquina o el establecimiento.

Monedas, tarjeta o aplicación cambian la operación de pago, no la compatibilidad del textil. No añadas la dosis doméstica a un sistema que ya administra producto.

Si hay cobro y no comienza

Anota identificación de la máquina, hora, operación y comprobante, y contacta al operador. No repitas pagos para probar ni introduzcas herramientas en mecanismos, tapas o lectores. Comprueba solo las acciones normales que indiquen las instrucciones.

Retirada y cargas particulares

Retira la ropa cuando termine y utiliza un recipiente limpio para el traslado. Revisa la autorización de secado antes de pasar a otro equipo. Una máquina grande necesita igualmente comprobar voluminosos y límites del artículo individual.

Si la ropa requiere un procedimiento por chinches, coordínalo previamente con el servicio y transpórtala sin dispersar la infestación. Otras contaminaciones deben declararse al operador para confirmar su admisión; no conviertas la lavandería compartida en una alternativa automática para ropa excluida en casa.

Conserva la identificación de la máquina y el comprobante ante una incidencia; el operador debe resolver los fallos de cobro o inicio.