Usa la tabla del detergente para la carga seca real, la suciedad y la dureza del agua. Comprueba también la clase de lavadora y la concentración: la cantidad de otra marca o envase no es una referencia fiable.
Leer la dosis sin confundir la medida
- Localiza en el envase la cantidad de ropa y condición de suciedad usadas como referencia.
- Identifica la dosis que corresponde a tu carga dentro de las opciones indicadas, sin multiplicar incrementos que la etiqueta no contemple.
- Comprueba la dureza con información del suministro o una medición adecuada; no la deduzcas por la espuma.
- Utiliza las graduaciones del medidor correspondiente y revisa sus unidades. Un tapón lleno puede superar varias veces la marca necesaria.
Si estrenas una formulación concentrada, vuelve a leer la tabla. Dos envases de tamaño parecido pueden ofrecer dosis distintas. El máximo del cajetín es un límite de llenado, no la dosis que debes usar en cada colada.
Relacionar la cantidad con el resultado
La ropa con residuos o espuma persistente puede justificar revisar un exceso, pero también el volumen de carga y el aclarado. La suciedad que permanece puede depender del programa o del pretratamiento. Cambia una decisión identificable cada vez y anota dosis, carga y resultado para evitar correcciones contradictorias.
Una sola prenda no permite dividir una cápsula; ese formato tiene sus propias indicaciones. Con dosificación automática, configura el sistema para el producto real y evita añadir una segunda dosis por costumbre.
Si la cantidad parece correcta y aparecen marcas, sigue la comprobación de restos blancos. Ante desbordamiento, utiliza la ruta de espuma excesiva.
