Cortinas y visillos deben admitir lavado del conjunto, incluidos recubrimientos y adornos. Retira los accesorios desmontables y comprueba el volumen antes de elegir un ciclo suave.
La tela visible no cuenta todo
Una cortina sencilla puede tener un cuidado distinto de una pieza oscurecedora con revestimiento. Revisa la etiqueta y cualquier deterioro del respaldo. Las cortinas de ducha también requieren comprobar material y las restricciones de objetos impermeables del equipo.
Retira ganchos, anillas, lastres u otras piezas solo cuando estén diseñadas para separarse. No cortes bolsillos de lastre ni costuras para adaptar una cortina al lavado.
Preparar, lavar y retirar
- Clasifica por tejido y color y prepara manchas mediante el método permitido.
- Protege las partes delicadas conforme a las instrucciones, evitando paquetes compactos.
- Respeta el límite de carga del ciclo, que depende del volumen y tratamiento.
- Mide detergente y utiliza temperatura y extracción autorizadas.
- Retira sin dejar la tela apretada y completa su secado.
Recolocación y arrugas
Colgar una cortina húmeda para que se estire solo procede si su etiqueta y su estructura lo permiten. El peso del agua puede cargar cintas y costuras; no utilices esa práctica como regla general.
Si aparecen pliegues marcados, revisa la carga y la extracción. Un revestimiento desprendido o una deformación no se corrigen necesariamente repitiendo un ciclo suave.
Recoloca las cortinas según el secado permitido; no uses su peso húmedo como método automático para eliminar arrugas.
