La suciedad de trabajo solo debe tratarse en casa cuando el procedimiento aplicable lo permite. Identifica sustancias y requisitos de la prenda; quitar olor o manchas no demuestra descontaminación.
Decidir antes de transportar o separar
Distingue suciedad cotidiana de exposición a polvos peligrosos, combustibles, disolventes, pesticidas u otros químicos. Consulta las instrucciones del empleador, la etiqueta o ficha de seguridad de la sustancia y el fabricante del equipo de protección. No lleves una contaminación desconocida a la colada familiar para probar un ciclo intenso.
Los acabados protectores pueden tener restricciones de productos y número o tipo de tratamientos. El cuidado de una prenda de protección no se deduce de su fibra principal.
Ejemplo: exposición a pesticidas
El NPIC aconseja consultar la etiqueta del pesticida y separar esa ropa de la colada familiar; también señala que las prendas empapadas deben descartarse en lugar de lavarse. Ese descarte necesita realizarse conforme a las instrucciones y disposiciones locales, sin donar o reutilizar la ropa contaminada.
Estas pautas no se transfieren a disolventes, metales u otros contaminantes. Tampoco los aditivos corrientes garantizan eliminar residuos peligrosos.
Cuando existe un lavado autorizado
- Confirma quién puede manipular la ropa y con qué protección.
- Respeta preparación, separación y transporte indicados.
- Verifica que la lavadora admite esa aplicación y ejecuta únicamente la secuencia autorizada.
- Completa el cuidado del equipo posterior y el secado que corresponda al contaminante y la prenda.
Para manchas ordinarias, utiliza pretratamiento compatible. Si una sustancia peligrosa ya entró en la máquina, sigue la evaluación de contaminación del aparato antes de volver a usarla.
Si no está identificada la sustancia o el procedimiento autorizado, mantén esa ropa fuera del lavado doméstico.
