Blanqueador de oxígeno y percarbonato en la colada

Un blanqueador de oxígeno solo debe usarse cuando su etiqueta y la prenda lo permiten. Percarbonato como ingrediente no define por sí solo una dosis, una temperatura útil ni una eficacia desinfectante.

Leer formulación y restricciones

Los productos formulados pueden combinar agentes de blanqueo con otros ingredientes y aportar instrucciones de lavado o remojo. No traslades esas instrucciones a una materia prima ni prepares equivalencias caseras por el peso del ingrediente.

Comprueba fibra, color y acabados del artículo. Blanco no significa resistente a todo oxidante; una prenda puede contener elásticos, bordados o capas con límites distintos. La etiqueta de cuidado debe permitir el tipo de blanqueo que vas a realizar.

Introducirlo en el proceso indicado

  1. Selecciona la aplicación autorizada para máquina y la dosis que corresponde al producto.
  2. Verifica dónde se incorpora y si puede acompañar al detergente en ese procedimiento.
  3. Respeta las condiciones de tiempo y temperatura, sin aumentar ambas para forzar el resultado.
  4. Completa el aclarado y comprueba la prenda antes de secar.

No mezcles blanqueadores entre sí ni añadas cloro para reforzar un tratamiento. Frente al blanqueador clorado, las compatibilidades y el modo de uso pueden ser diferentes.

Si el objetivo es corregir amarilleo o agrisado, confirma primero que existe suciedad tratable y no deterioro del material. Una denominación como oxígeno activo no garantiza eliminar todos los microorganismos.

Mantén separado el objetivo de blanquear del de desinfectar. La elección del producto debe responder al uso que su etiqueta declara.