El prelavado añade una fase previa de limpieza; el remojo mantiene la carga en contacto con agua o solución de lavado durante un tiempo previsto. El manual determina si esas fases vacían agua, incorporan producto o enlazan con el ciclo principal.
Qué problema quieres resolver
Una carga con suciedad suelta abundante puede necesitar retirarla antes del lavado principal. Una mancha adherida puede requerir contacto con un producto de pretratamiento. No son situaciones equivalentes: dejar arena o sólidos en remojo no hace desaparecer el material que debería retirarse primero.
Comprueba que el tejido y su color toleran el tratamiento y que la etiqueta del producto admite remojo o prelavado. Los adornos, tintes o capas adheridas pueden limitar el contacto prolongado aunque la prenda permita un lavado breve.
Preparar las fases sin duplicar dosis
- Retira la suciedad suelta de la forma permitida para la prenda.
- Consulta qué función ofrece el equipo y cómo continúa hasta el lavado principal.
- Distribuye el detergente entre fases únicamente según las indicaciones de producto y aparato. Identifica los compartimentos correspondientes.
- Selecciona el ciclo posterior y completa su aclarado y extracción compatibles.
No llenes manualmente una automática ni la desconectes para fabricar un remojo indefinido. Si no dispone de esa función, utiliza solo una alternativa autorizada. La preparación de manchas permite decidir cuándo basta tratar una zona, sin someter toda la carga al mismo proceso.
La ropa con contaminación biológica necesita sus pautas de manipulación e higiene. El remojo por sí solo no demuestra desinfección.
