Retirar arena, barro y sedimentos de la lavadora

Recoge la arena y el barro accesibles antes de otro ciclo. Si las partículas llegan también con agua nueva, revisa el suministro: el problema no se resuelve limpiando solo la cuba.

¿Entraron con la ropa o con el agua?

Si aparecen después de una carga con tierra, empieza por los residuos de esa colada. Si vuelven sin cargas sucias o coinciden con trabajos en la red, observa el agua de otros puntos y consulta al proveedor o al responsable de la instalación. No uses una prueba de limpieza para confirmar potabilidad.

Retira las partículas sin arrastrarlas por el acabado

  1. Deja el aparato vacío, parado y frío; aísla la alimentación para el trabajo manual.
  2. Recoge los depósitos visibles con un paño suave, levantándolos y retirándolos en pequeñas cantidades. No frotes repetidamente arena seca sobre el metal o el cristal.
  3. Limpia los bordes y pliegues alcanzables sin empujar material por perforaciones ni bajo el impulsor.
  4. Consulta el mantenimiento del filtro de desagüe si el modelo lo tiene accesible. Gestiona primero el agua retenida.
  5. Solo después de la retirada, aplica la limpieza vacía autorizada y observa el resultado.

No inclines la máquina para que salgan sedimentos ni desmontes bomba, cuba o válvula. Una acumulación abundante fuera de alcance puede necesitar servicio técnico.

Qué hacer si se repite

Si parece proceder de la entrada, revisa las mallas del suministro según el manual. No las retires definitivamente para impedir que se atasquen. Si la fuente fue una carga, la limpieza del tambor permite completar la retirada superficial sin convertirla en reparación.

Un ruido de roce nuevo, falta de vaciado o restos que no disminuyen justifican detener la prueba. Añadir descalcificador o detergente no permite extraer por sí mismo una cantidad de arena atrapada.

Distinguir el origen evita repetir una limpieza que el siguiente llenado vuelve a deshacer.