La cuba contiene el agua; el tambor o cesta interior aloja la ropa y permite el paso del agua por sus perforaciones. Eje, soporte y rodamientos sostienen el conjunto móvil según su arquitectura.
Dos recipientes con tareas distintas
En un sistema con cuba exterior y tambor interior, el recipiente estanco conserva el baño. El tambor perforado intercambia agua con él y acompaña el movimiento de la ropa. Durante la extracción, parte del agua atraviesa las perforaciones y se evacua desde el circuito inferior.
En eje horizontal, las aletas levantan prendas durante el volteo. En eje vertical, la cesta y el agitador o impulsor participan según el diseño; no se deduce la forma del soporte por el nombre tambor o cesta.
Cómo se sostiene el giro
El eje conecta el conjunto móvil con su accionamiento. Un soporte o cruceta puede unirlo al tambor, mientras los rodamientos permiten el giro y los elementos de sellado separan agua y zonas que deben permanecer protegidas. No todas las piezas existen como recambios independientes.
La suspensión de la cuba tiene otra función: permite y limita el movimiento del conjunto respecto a la carcasa. Una cuba suspendida puede desplazarse sin que exista juego anormal entre tambor y soporte.
Materiales y reparabilidad
Acero y polímeros pueden aparecer en recipientes distintos. La resistencia química, geometría, uniones y condiciones de trabajo importan más que atribuir una ventaja absoluta a un material aislado.
Una cuba puede ser desmontable o estar sellada de fábrica; la reparación autorizada depende del despiece. No se debe deducir que pueda abrirse mediante cortes ni que un material determine una vida útil concreta.
Distingue siempre qué se mueve: el tambor dentro de la cuba o todo el conjunto respecto a la carcasa.
