Temporizador mecánico de lavadora: fallos y sustitución

Que el mando no avance no demuestra que el temporizador esté averiado. Hay que distinguir el movimiento del mando exterior, el mecanismo de avance y las condiciones que permiten continuar el ciclo.

Comprueba que se trata de un control mecánico

Este diagnóstico corresponde a temporizadores electromecánicos o de cuerda. Un contador digital que reajusta la duración pertenece al análisis de tiempo restante y programa detenido.

Identifica el control del modelo: dos mandos similares pueden accionar mecanismos diferentes. No fuerces el eje ni lo gires fuera de los sentidos permitidos para comprobar si libera una fase.

Separa tres comportamientos

  1. El mando exterior gira sin arrastrar el eje: revisar su unión y posible rotura.
  2. El mecanismo no avanza: comprobar sus condiciones de funcionamiento y las que espera el ciclo.
  3. Avanza pero no se ejecuta una operación: investigar contactos, cableado y el elemento que recibe la orden.

En una doble tina, la falta de lavado o de centrifugado puede estar fuera del temporizador. Una orden incompleta o un cambio de sentido irregular requieren contrastar el esquema.

Identificación y sustitución

El recambio se selecciona por referencia y aplicación, con el diagrama correspondiente. La intervención eléctrica debe realizarla personal competente, con aislamiento seguro y posterior comprobación de las funciones.

No adaptes terminales por color, lubriques contactos ni puentees posiciones. La disposición exterior de las conexiones no establece equivalencia entre dos temporizadores.

Registra si el mando se mueve y qué operación deja de ejecutarse; esa diferencia evita confundir una rotura exterior con un fallo de conmutación.