Una correa rota puede interrumpir el movimiento, pero si se sale repetidamente hay que investigar poleas, fijación y eje. Colocar otra correa no corrige una desalineación.
Confirma que existe transmisión por correa
No todos los accionamientos la utilizan. El despiece del modelo permite identificar su recorrido y evita buscarla en un motor directo. Si solo conoces el síntoma, empieza por tambor que no gira.
Qué debe inspeccionarse
- Rotura, desgaste o contaminación de la correa.
- Estado de las gargantas y superficies de las poleas.
- Fijaciones y alineación del recorrido.
- Juego del eje o holgura del tambor que pueda hacerla salir.
La inspección interna se realiza con energía aislada y el acceso documentado. No observes una transmisión descubierta en marcha. Correa y polea pueden atrapar dedos incluso durante un montaje manual.
Elección y validación del recambio
Selecciona la referencia compatible, no una longitud aproximada. Perfil, elasticidad y construcción deben corresponder al sistema. Las tensiones y los pares no se deducen por tacto.
No lubriques la correa ni la estires para hacerla encajar. Tras la intervención se restauran protecciones y se comprueba la transmisión con el método del fabricante. Si hubo olor a goma quemada, investiga el origen antes de otra prueba.
Una salida repetida de la correa exige revisar lo que guía su trayectoria; no debe tratarse como un simple problema de colocación.
