Si el agua sale por la puerta frontal, revisa primero el contacto entre cristal y junta con la máquina detenida. Una prenda atrapada o una desalineación pueden producir la fuga sin que toda la goma esté defectuosa.
Inspección visible con el aparato aislado
Espera a que el equipo pueda abrir de forma normal y segura, sin agua capaz de salir por la abertura. Desconecta antes de revisar la zona accesible. Comprueba si queda una prenda entre cristal y fuelle, si hay residuos y si la junta presenta cortes o deformaciones.
La limpieza de la junta corresponde a residuos removibles. Un desgarro o una zona desgastada por fricción necesita evaluar el cambio del fuelle; pegarlo no restituye su función de manera fiable.
Puerta y tambor también importan
Si la puerta cae, hay juego de bisagra o el pestillo entra desviado, la revisión debe incluir maneta, pestillo y bisagra. No fuerces el cierre ni aprietes tornillos indiscriminadamente para compensar una posición incorrecta.
Cuando la pérdida aparece junto a roce o separación irregular alrededor del tambor, investiga la holgura interna. Sustituir la goma sin corregir ese contacto puede repetir el daño.
Antes de volver a lavar
Debe conocerse la causa y haberse restaurado el cierre. Si no puedes distinguir un residuo superficial de una pieza dañada, deja el equipo fuera de uso y solicita inspección. El agua que baja por el frontal puede alcanzar zonas eléctricas inferiores.
No uses la presión de la mano contra la puerta como prueba durante el lavado; el cierre debe mantener su posición por sí mismo.
